La tarjeta de visita sigue siendo una herramienta fundamental en el mundo empresarial. En pocos centímetros debe transmitir profesionalidad, creatividad y toda la información de contacto relevante.
Tamaño estándar y formatos
El tamaño estándar en España es 85x55 mm. Sin embargo, puedes optar por formatos cuadrados (55x55 mm), mini tarjetas o formatos plegados para incluir más información.
Información imprescindible
- Nombre completo y cargo.
- Nombre de la empresa y logo.
- Teléfono y email profesional.
- Web y redes sociales relevantes.
- Dirección física si es importante para tu negocio.
Tipografía legible
Usa tipografías profesionales y legibles. El tamaño mínimo recomendado es 7-8 puntos para textos secundarios y 10-12 para el nombre. Evita más de 2 tipografías diferentes.
Acabados que marcan la diferencia
- Papel de 350-400g para mayor consistencia.
- Plastificado mate para elegancia discreta.
- Barniz UVI selectivo para destacar el logo.
- Stamping en oro o plata para un toque premium.
- Bordes redondeados para un look moderno.
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El tamaño estándar en España
La medida habitual en España y buena parte de Europa es 85×55 mm, ligeramente distinta de la estadounidense (89×51 mm). Importa por una razón práctica: las fundas, tarjeteros y ranuras de carpeta que se venden aquí están hechos para 85×55 mm, y una tarjeta de medida americana baila dentro o no entra bien.
Otros formatos que producimos con frecuencia:
- 90×50 mm: algo más alargada, aspecto más moderno.
- 85×85 mm cuadrada: destaca por diferente, pero no entra en tarjeteros estándar.
- 50×85 mm vertical: buena para nombres largos y cargos con varias líneas.
Qué poner y qué quitar
Una tarjeta no es un currículum. Con seis elementos vas sobrado: nombre, cargo, empresa, teléfono, email y web. El resto sobra o va detrás.
Lo que suele estorbar: la dirección postal completa (si no recibes visitas), el fax, tres números de teléfono distintos, el eslogan de la empresa y los iconos de cinco redes sociales. Cada elemento que quitas hace que los demás se lean mejor.
Si necesitas más, usa el reverso. Un QR al perfil de LinkedIn o a la web funciona mejor que amontonar datos en el frontal.
Tipografía: dónde está el límite
El cuerpo mínimo legible en una tarjeta es 7 puntos, y solo con tipografías de buen contraste. Por debajo, la tinta cierra los contornos y los números de teléfono se vuelven ambiguos: el 8 parece un 6 y el 3 parece un 8.
Deja al menos 4 mm de margen desde el corte. Una tarjeta con texto pegado al filo se ve descuidada, y si la guillotina se desplaza medio milímetro, se lo lleva.
Gramaje y acabado: lo que se nota al tacto
Una tarjeta se juzga en el primer segundo, y ese juicio es táctil antes que visual. Por debajo de 300 g transmite provisionalidad; a partir de 350 g con soft-touch, la percepción cambia por completo.
Combinaciones que funcionan bien:
- 350 g con plastificado mate + UVI en el logotipo: el estándar profesional.
- 400 g con golpe en seco, sin plastificar: sobrio y muy elegante.
- Cartulina texturada de 300 g a una tinta: económica y con carácter.
Un aviso: si plastificas la tarjeta, no se puede escribir sobre ella. En sectores donde se anota un precio o una cita al dorso, deja al menos el reverso sin plastificar.
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